sábado, 29 de junio de 2024

Lo que he leído de enero a junio del 2024 y lo que leeré

En febrero de 2023, terminé de darme a mí mismo una pincelada de conocimientos sobre la China: Historia mínima de China, de Pedro Ceinos Arcones, Historia de China, de J.A.G. Roberts, China, de Henry Kissinger, China, la Próxima Superpotencia, de Reynaldo Nuncio, Superpotencia China – Entender la superpotencia asiática de China: Historia, política, educación, economía y fuerza militar, de Hermann Rupold y China, la otra superpotencia, de Cédric Leterme.

Sobre ello, publiqué una entrada que llamé Breve dosier para entender a la China actual. Curiosamente, algún amigo me reclamó la publicación, pues, lo que yo pretendí presentar como solo una lista de pocos libros para desasnarme informarme y estar actualizado sobre el proceso chino, él lo interpretó como una alabanza.

¿Qué leí de prosa narrativa?

A fines de marzo de 2024 me uní a un grupo de lectura en español que dirige la simpática y carismática escritora colombiana Laura Morales, el Club Literario Aracata, y retomé la lectura de obras en prosa narrativa, algunos como parte de las lecturas del grupo y otras por mi cuenta.

Las lecturas del grupo fueron Escrito en la piel del jaguar de Sara Jaramillo Klinkert, del cual escribí una breve reseña, El llano en llamas de Juan Rulfo y El vacío en que flotas de Jorge Franco. 

Lo que leí por mi cuenta y empecé fue la trilogía de la Casa de los espíritus de Isabel Allende, de la cual he terminado la primera, la Casa de los espíritus y acabo de terminar la tercera de tres partes de Retrato en sepia. Me queda pendiente la Hija de la fortuna.

¿Qué y estoy leyendo de ensayo?

Me he quedado corto de tiempo para leer ensayos, pero sentí ganas de refrescar algunos conceptos de geopolítica y, dado que me siento cada vez más cómodo con el idioma de Dante Aligheri, estoy leyendo Le 10 mappe che spiegano il mondo de Tim Marshall, el que fue publicado en 2014, por lo que, al terminar éste es indispensable seguir con su publicación más reciente sobre el mismo tema, Il potere delle mappe, le 10 areee cruciali per il futuro del nostro pianeta.

He logrado terminar Oriente y Occidente de Luis Racionero y he comprado y releído a vuelo de pájaro Ética para Alicia del mismo autor, ¿por qué?, porque el primer ejemplar que compré en el 2019, lo presté a alguien que no solo no me lo devolvió jamás. Según me contó, lo perdió en una de sus mudanzas.

También he leído Lao Tse de Wen Tzu, una nueva y muy buena traducción del tao Te Ching en español.

Por último, acabo de incorporar a mi lista de espera La mente de los justos de Jonathan Haidt.








domingo, 2 de junio de 2024

Reseña de la novela "Escrito en la piel del jaguar" de Sara Jaramillo Klinkert



“Escrito en la piel del jaguar” de la escritora colombiana Sara Jaramillo Klinkert (Medellín, 1979), es una novela que te atrapa desde el principio.

La leí en mayo de 2024 junto con las compañeras del grupo de lectura en español en Roma, Aracataca, que lidera la carismática escritora colombiana Laura Morales. 

Según señala la autora, la novela está inspirada en lugares y hechos reales. Esto hace que la trama sea cautivadora, pues le da un aire de autenticidad y realismo. Hay muchos giros y vueltas inesperados que te mantienen preguntándote “y ahora, ¿qué sucederá?”

La prosa es rica, vibrante, mágica, colorida y apela a los cinco sentidos. Es una de esas obras en las que puedes no solo ver y oír lo que sucede, sino palpar, saborear y oler.

La historia gira en torno a Lila y Miguel, una pareja de clase media que se retira de la ajetreada vida de la ciudad para buscar un nuevo comienzo en un pueblo costero idílico, “un lugar donde el tiempo se mide con sucesos extraordinarios”, Puerto Arturo. Cada uno por motivos distintos del todo diferentes: él va detrás de una fortuna y ella huye de una investigación.

Es decir, él es un buscador y ella el objeto de una búsqueda. Él necesita encontrar algo y ella no ser encontrada por alguien. Y no solo eso, sino que él abriga grandes expectativas y ella ninguna.

En los primeros capítulos de la novela, la autora describe la belleza salvaje del paisaje y la cultura indígena local, una mezcla de costumbres ancestrales y prácticas de supervivencia. Lo hace con descripciones vívidas y sensoriales, te hace sentir que estás en ese lugar, un sitio con colores vibrantes, sonidos exóticos y peligros ocultos, azotado por la sequía y habitado por personas con tradiciones y creencias ancestrales.

Retrata el choque de culturas entre los citadinos y los lugareños, explorando temas como la explotación ambiental, la codicia, la ausencia del estado, la supervivencia y la búsqueda de la identidad. Es en este marco en el que Lila y Miguel se ven envueltos en una serie de eventos inesperados que los obligan a confrontar sus propios valores y creencias y experimentan una lenta, pero inexorable transformación.

Los personajes de la novela están bien desarrollados y son complejos. Lila y Miguel son los protagonistas, pero los personajes secundarios también son memorables, y cada uno de ellos aporta algo único a la historia, en especial Antigua, una mujer-jaguar que es figura central en el relato y la razón principal por la que Miguel viaja y permanece en Puerto Arturo:

“El periodista contó en el reportaje de televisión que Antigua no era una mujer común y corriente, sino una leyenda” (…) Cualquiera habría dudado si ella era una mujer jugando a ser jaguar o un jaguar jugando a ser mujer.”

“Unos aseguraron que los ojos de Antigua, donde fuera que se posaran, hacían brotar sangre de manera espontánea sin que mediara una herida abierta. Otros, que había sido poseída por el espíritu de su abuela. No faltó el que la acusó de mujerzuela y de borracha. Las manchas en la piel se las atribuyeron a una maldición heredada, a su espíritu nahual emparentado con los jaguares o a un conjuro mal ejecutado por su madre, que, según las malas lenguas, hacía pactos con el maligno. Alguien más, con la voz susurrante de quien revela un secreto, contó que Antigua en realidad era un hombre. Lo cierto es que nadie parecía ponerse de acuerdo acerca de si lo mejor era tenerle miedo, respeto o pena.”

Para mí, Antigua es el personaje más cautivador. Es el eje alrededor del cual transcurre la historia. Es una suerte de personaje principal cuya llegada Lila y Miguel esperan con ansia y que justifica su permanencia en Puerto Arturo. Y, paradójicamente, su presencia en la historia se siente más cuando está ausente. Desde el momento en que Miguel liga su destino a Antigua, te preguntas qué ocurrirá cuando esta llegue a Puerto Arturo. Al menos yo, viví esperando ese momento.

No menos cautivadores son los otros personajes secundarios, Matilda o Tilda, Encarnación, Cumbia, entre otros, personajes complejos y bien desarrollados. Aportan riqueza y profundidad a la historia y dejan una huella imborrable en el lector.

“Escrito en la piel del jaguar” es un libro que te invita a la reflexión sobre temas como la relación entre el hombre y la naturaleza, la búsqueda de la identidad y el significado de la vida. Mientras lo leía no pude evitar encontrar algunas frases que me llevaron a historias y enseñanzas de las filosofías orientales como, por ejemplo:

"¿Cuál fue la razón que la obligó a refundirse en aquel lugar recóndito en donde el tiempo se mide con sucesos extraordinarios?". Me recordó al cuento de Jorge Bucay "El buscador"
“Para ese entonces ignoraban que la felicidad no es algo que pueda medirse a punta de cosas y de dinero.” Me trajo a la memoria esta frase de Lao Tsé: "La felicidad no tiene que ver con la riqueza y la condicion social, es un asunto de  armonía".
“Algún día entenderían que lo que uno cree poseer, en realidad, lo posee a uno” y “Lo terrible no son las cosas bellas — dijo Lila —. Lo terrible es nuestro deseo de poseerlas, de preservarlas bellas; lo terrible es la imposibilidad de conseguirlo.” Me trajo a la mente la idea de la filosofia budista de que el sufrimiento humano proviene del apego a las cosas materiales, las emociones, las personas y las ideas.
“La mejor hora para bañarse en el mar es cuando una tiene calor” y “Comía solo cuando tenía hambre…”. Me recordó el principio de la no-acción o Wu wei del taoismo y el Poder del ahora de Eckhar Tolle.

Podríamos decir que se trata de realismo mágico o tal vez lo real maravilloso, pero la propia autora se resiste a colocarle esas etiquetas, pues, subraya, que lo que cuenta en la novela realmente existe. Eso fue lo que nos dijo el martes 28 de mayo pasado en el encuentro virtual que Laura Morales organizó para que sus lectores pudiésemos conocer y hablar con ella. En el encuentro, Sara derrochó simpatía y humanidad, nos contó cómo fue el proceso creativo y subrayó lo relevante que resulta poner distancia y tiempo entre el escritor y aquello sobre lo que se escribe.

Entonces, ¿realismo mágico o real maravilloso? Pues, no lo sé. Confieso que pertenezco a esa masa de lectores que no son capaces de distinguir un género del otro.

En todo caso, si te gustan los libros de autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo o Isabel Allende, entonces te gustará “Escrito en la piel del jaguar”. 

martes, 14 de mayo de 2024

Amigo Pei Ti: una carta del poeta chino Wang Wei


Wang Wei (en chino: 王維, pinyin: Wang Wei, wade-Giles: Wang Wei; 701- 761) fue un poeta chino clásico. Conocido a veces como "El Buda poeta", oriundo de la provincia de Shanxi, fue un famoso poeta, músico, pintor y estadista de la Dinastía Tang. Su apellido era Wang, su nombre de pila era Wei. 

Wang Wei fue famoso tanto por su poesía como por sus pinturas, sobre lo cual Su Shi acuñó una frase: "La calidad de los poemas de Wang Wei se puede resumir como, los poemas tienen una pintura dentro de ellos. Al observar sus pinturas se puede ver que, dentro de la pintura hay poesía".

Es especialmente conocido por sus composiciones en el género de poesía Shanshui, la escuela de poesía de paisaje. En sus últimos años, Wang Wei perdió interés en ser estadista y se involucró más en el budismo y sus poemas reflejaron su enfoque en la práctica Zen / Chan, por lo que se le denominó póstumamente como el "Poeta Buda".

Aquí les dejo una carta que Wang Wei escribió a su amigo Pei Ti. Sientan la pintura en la poesía. (1)

Español (2)

Amigo Pei Ti:

Este invierno ha sido suave y confortable y ha sido un placer cruzar la montaña. Pero como estás estudiando los clásicos, he dudado en invitarte. Así que anduve solo por las montañas, descansé en el templo Kan-pei, comí con los monjes y después de cenar seguí con mis caminatas. 

Yendo hacia el norte crucé la vieja presa donde la luna refleja sobre el agua la imagen del antiguo castillo, ya bien entrada la noche subí al monte Hua-tzu y miré el reflejo de la luna movida arriba y abajo por las ondas y rizos del río Wang. Detrás de los bosques brillaban luces distantes. En algún sendero profundo, un perro ladraba al frío, con un grito como el del lobo. El sonido de los aldeanos moliendo maíz por la noche repiqueteaba como una campana lejana.

Ahora mismo estoy sentado, solo, en mi cuarto; mis criados se han ido todos a la cama. Mi cabeza está llena de memorias de los viejos días en que solíamos salir mano a mano, componiendo poemas sobre la marcha, y andábamos los estrechos senderos para llegar a orillas de torrentes claros.

Estoy deseando que llegue la plenitud de la primavera, las hierbas hayan crecido, los árboles florecido, y las colinas den gozo de mirar.

¡Qué delicia será ver cómo saltan las truchas jóvenes en la corriente, las gaviotas blancas estirando sus alas, la verde pradera rociada de escarcha y las alondras anunciando la alborada en los campos de cebada!

El tiempo se acerca: ¿puedo esperar que te reúnas conmigo para disfrutar de la estación? Si no conociera tu natural amor por lo inmaterial, no hubiera osado mandarte una invitación de tan pequeña importancia mundana. Pero estoy seguro de que hallarás la visita profundamente interesante. 

Por favor, ven.


Italiano

Amico Pei Ti

Questo inverno è stato mite e confortevole ed è stato un piacere attraversare la montagna. Ma poiché stai studiando i classici, ho esitato a invitarti. Così ho camminato da solo tra le montagne, mi sono riposato al tempio di Kan-pei, ho pranzato con i monaci e dopo cena ho continuato a camminare. 

Andando verso nord ho attraversato la vecchia diga dove la luna riflette sull'acqua l'immagine dell'antico castello. A notte fonda sono salito sul monte Hua-tzu e ho osservato il riflesso della luna mosso su e giù dalle increspature e dalle ondulazioni del fiume Wang. Dietro i boschi brillavano luci lontane. Su qualche sentiero profuso, un cane abbaiava al freddo, con un grido simile a quello di un lupo. Il suono degli bitanti del villaggio che macinavano il mais di notte risuonava come una campana lontana.

In questo momento sono seduto da solo nella mia stanza; i miei domestici sono andati tutti a letto. La mia testa è piena di ricordi dei vecchi tempi, quando uscivamo mano nella mano, componendo poesie mentre andavamo avanti, e percorrevamo gli stretti sentieri per raggiungere le rive dei ruscelli limpidi.

Non vedo l'ora che arrivi la piena primavera, che l'erba cresca, che gli alberi fioriscano e che le colline siano una gioia per gli occhi.

Che gioia vedere le giovani trote saltare nel torrente, i gabbiani bianchi spiegare le ali, il prato verde cosparso di brina e le allodole annunciare l'alba nei campi d'orzo!

Il tempo si avvicina: posso aspettarmi che vi uniate a me per godervi la stagione? Se non conoscessi il vostro naturale amore per l'immateriale, non avrei osato inviarvi un invito di così scarsa importanza mondana. Ma sono sicuro che troverete la visita molto interessante. 

La prego di venire.

English

My Friend Pei Ti, 

This winter has been mild and comfortable and it has been a pleasure to cross the mountain. But as you are studying the classics, I hesitated to invite you. So I walked alone in the mountains, rested at the Kan-pei temple, had lunch with the monks and after dinner continued my walks. 

Going northwards I crossed the old dam where the moon reflects on the water the image of the ancient castle. Late at night I climbed Mount Hua-tzu and watched the reflection of the moon moved up and down by the ripples and ripples of the Wang River. Behind the woods distant lights shone. On some deep path, a dog barked at the cold, with a cry like a wolf. The sound of villagers grinding corn at night rang out like a distant bell.

Right now, I sit alone in my room; my servants have all gone to bed. My head is filled with memories of the old days when we used to go out hand in hand, composing poems as we went along, and walk the narrow paths to reach the banks of clear streams.

I am eagerly awaiting the fullness of spring, the grasses have grown, the trees are in bloom, and the hills are a joy to contemplate.

What a delight it will be to see the young trout leaping in the stream, the white gulls stretching their wings, the green meadow sprinkled with frost, and the larks announcing the dawn in the barley fields!

The season approaches: may I hope that you will join me in the enjoyment of the season? If I did not know your natural love for the immaterial, I would not have dared to send you an invitation of so little worldly importance. But I am sure you will find the visit deeply interesting. 

Please come.

(1) Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Wang_Wei

(2) Versión de Luis Racionero en "Oriente y Occidente: filosofía oriental y dilemas occidentales".