viernes, 21 de febrero de 2025

La trilogía de la Casa de los espíritus de Isabel Allende


Hace poco terminé de leer la tercera novela de la trilogía de la Casa de los espíritus de Isabel Allende: La casa de los espíritus (1982), Hija de la fortuna (1999) y Retrato en Sepia (2000). Abarca, según la autora, casi ciento treinta años y que explora el destino de una familia a través de las vidas de tres mujeres fuertes y únicas: Eliza Sommers, Aurora del Valle y Clara del Valle.

La Hija de la fortuna transcurre a mediados del siglo 19 y se centra en Eliza Sommers, una joven chilena que viaja a California en busca de su amado. Esta novela sienta las bases de la saga familiar, introduciendo a personajes clave y estableciendo los primeros vínculos entre las diferentes generaciones.

Retrato en sepia es una continuación directa de Hija de la fortuna y transcurre a finales del mismo siglo, centrándose en la nieta de Eliza, Aurora del Valle. Esta novela explora las consecuencias de las decisiones tomadas por las generaciones anteriores y profundiza en los secretos de la familia.

La casa de los espíritus es, por su parte, la novela más conocida de Isabel Allende y la que cierra el ciclo, transcurre a mediados del siglo 20 en adelante, aunque cronológicamente fue la primera novela en ser publicada y presenta a los descendientes de Eliza Sommers en un mundo marcado por la violencia política y los cambios sociales.

¿Cómo leerla?

Puedes leerla de tres maneras: en desorden, o siguiendo el orden cronológico de publicación, o siguiendo el orden cronológico de la historia. Recomiendo el segundo, del final hacia el inicio, porque así, cada novela, se convierte en un flashback de la otra y aporta una cuota de misterio que hará que vayas descubriendo la razón de los acontecimientos y conductas de los personajes con sorpresa.

sábado, 5 de octubre de 2024

¿Qué tienen en común Puentes como liebres de Benedetti y Forrest Gump?


¿Sabías que Forrest Gump y un cuento de Mario Benedetti tienen más en común de lo que imaginas?

Ambos exploran la idea de encuentros fugaces que marcan nuestras vidas, como puentes que se cruzan en un instante. 

Te invito a descubrir cómo un cuento uruguayo anticipó la trama de esta icónica película. Prepárate para una conexión literaria inesperada.

Empezamos.

Forrest Gump (1994) es una de las películas más exitosas, entre las que protagonizó Tom Hanks. Está basada en un libro del mismo nombre escrito por Winston Groom, publicado en 1996.


Dos años antes de la primera edición del libro (1986), el escritor uruguayo Mario Benedetti publicó su libro de cuentos Geografías (1984), en el cual hay uno que se llama Puentes como liebres. Lo escribe a partir de unos versos de Pedro Salinas: 

iremos, yo, tus ojos y yo, mientras descansas,

bajo los tersos párpados vacíos,

a cazar puentes, puentes como liebres,

por los campos del tiempo que vivimos.

¿Te suena familiar? Estos versos de Pedro Salinas, utilizados por Mario Benedetti para construir la trama de su cuento Puentes como liebres, anticipan la esencia de la historia de Forrest Gump.

Muchos no lo saben, pero Forrest Gump y Puentes como liebres son historias con tramas muy similares. En ambas se nos muestra dos historias iguales, pero diferentes. Diferentes en lugares, contextos y personajes, pero iguales en su esencia: una pareja (Jenny y Forrest - Celina y Leonel) que se conocen de pequeños y se enamoran siendo adolescentes. Luego cada uno sigue su camino en medio de eventos políticos y sociales que los sobrepasan: la guerra, los conflictos sociales y políticos y la revolución. 

En ambas historias, el protagonista es una persona común y corriente y el núcleo de la historia es un amor no correspondido. Esto es, dos personas destinadas a no estar juntas, pero a encontrarse una y otra vez y a que cada encuentro les cause un giro en su existencia.

Sus encuentros son breves. Para Benedetti, como liebres que atraviesan el camino, instantes que tienden puentes que deciden cruzar o no. Cada encuentro les cambia la vida y, silenciosamente, los va acercando, sin que ellos sepan que es así.

Benedetti se refiere a los Puentes porque estos conectaban sus momentos juntos de la misma manera en la que un puente conecta las dos riberas de un río. Y liebres porque los encuentros eran rápidos y fugaces.

Leí Puentes como liebres antes de ver Forrest Gump y no pude evitar ver el parecido:

  • Dos mundos diferentes, un corazón compartido: Ambas historias siguen a protagonistas que experimentan un amor no correspondido en un contexto de eventos históricos.
  • La magia de los momentos fugaces: Benedetti captura la esencia de estos encuentros casuales, comparándolos con "liebres que se cruzan en un camino". Estos breves momentos dan forma a nuestras vidas de maneras profundas.
  • Un tema universal: Ya sea Forrest Gump corriendo por Estados Unidos o los encuentros intermitentes de Celina y Leonel, la idea del sino y el destino es poderosa.
Por otra parte, La metáfora de salir a cazar puentes, puentes como liebres, por los campos del tiempo que vivimos, marcó mi comprensión sobre la vida.

Las liebres representan la vida en su más pura esencia. Y siempre que el destino me pone frente a alguna cosa, experiencia, persona u oportunidad no conocida, no esperada y hasta inicialmente rechazada, me pregunto si cruzaré ese puente y a través de qué caminos me llevará.

¿Alguna vez has sentido que la vida te presenta "puentes como liebres"?

Tanto Forrest Gump como el cuento de Mario Benedetti "Puentes como liebres" exploran un tema atemporal: la naturaleza fugaz del amor y el impacto duradero de los encuentros casuales.

Puentes como liebres es uno de los cuentos más exitosos de Benedetti, tanto así que, cuatro años antes de su muerte, en el 2005 (fallece el 2009), se publica una nueva colección de cuentos con el mismo título.


Aquí puedes leer Puentes como liebres: https://www.literatura.us/benedetti/liebres.html 

Finalmente, Forrest Gump o Puentes como liebres: ¿cuál historia te ha marcado más? Ambas exploran temas universales como el amor y el destino. 

#ForrestGump #MarioBenedetti #Literatura #Cine #Debate #Cine #PuentesComoLiebres

martes, 17 de septiembre de 2024

Reseña de "La sabiduría de la inseguridad" de Alan Watts

 

Alan Watts (1915-1973)

Este libro, una de las primeras miradas de la filosofía oriental en Occidente, fue publicado por primera vez en 1951, año en que Alan Watts se trasladó a California, donde se unió al cuerpo docente de la Academia Estadounidense de Estudios Asiáticos en San Francisco. Allí enseñó de 1951 a 1957 junto a Saburo Hasegawa (1906-1957), Frederic Spiegelberg, Haridas Chaudhuri, el lama Tada Tōkan (1890-1967) y varios expertos y profesores visitantes. En esa época conoció a la poeta Jean Burden, con quien mantuvo una relación amorosa de cuatro años.

1951, hace 73 años. Eran los años de la posguerra y el inicio de la Guerra fría y de la guerra de Corea. Comparado con lo que vivimos hoy, en un mundo interconectado con mensajes instantáneos y sobredosis de información, nos parecen tiempos de calma. Esta inseguridad colectiva se reflejaba necesariamente en la experiencia vital de las personas y es a ella a quienes se dirige Watts.

Alan Watts (1915-1973) nos muestra la relación que tenemos con la incertidumbre y la impermanencia o, mejor dicho, con la ilusión de la certidumbre y de la permanencia. Y lo hace a través de algunas ideas clave.

Las ideas clave
  • La inseguridad como punto de partida: Watts sostiene que nuestra búsqueda constante de seguridad es la raíz de gran parte de nuestro sufrimiento. Al aferrarnos a la idea de un estado permanente de seguridad, nos alejamos de la realidad de la impermanencia.
  • Aceptar la incertidumbre: La sabiduría, según Watts, reside en aceptar la incertidumbre como parte intrínseca de la vida. Al abrazar la inseguridad, nos abrimos a nuevas experiencias y nos liberamos del miedo al cambio.
  • La ilusión del yo: El concepto de un "yo" fijo y separado del mundo es una ilusión. Al liberarnos de esta ilusión, podemos experimentar una sensación de unidad y conexión con todo lo que existe.
  • El camino hacia la libertad: La verdadera libertad no se encuentra en el control o la posesión, sino en la aceptación de lo que es. Al soltar nuestros apegos, podemos experimentar una profunda sensación de paz y satisfacción.
  • La importancia del presente: En lugar de preocuparnos por el pasado o el futuro, Watts nos invita a vivir plenamente en el momento presente. Al prestar atención a nuestras experiencias sensoriales, podemos encontrar alegría y significado en cada instante.
Para llevarlas a la práctica, Watts propone ejercitar la atención plena, hoy llamada mindfulness. Esta nos ayuda a vivir en el presente y a aceptar nuestras experiencias sin juicios. Se trata de vivir en el aquí y ahora, prestando atención a lo que estás haciendo en este instante, por humilde y simple que sea la tarea.

También, soltar los apegos a las personas, las cosas y las ideas para aumentar nuestra libertad y reducir el sufrimiento que proviene de las pérdidas. Estas, a las que llamamos "pérdidas" son, en realidad, el momento final de la existencia de algo; abrazar la incertidumbre y reconocer que, para estar en paz con ella, debo aceptarla. Si lo hago, se transformará en una fuente de creatividad y crecimiento. Es decir, si aprendo a navegar por la incertidumbre, puedo desarrollar una mayor resiliencia.

Por último, nos sugiere conectar con la naturaleza, ya que esta nos ofrece un constante recordatorio de la impermanencia y la interconexión de todas las cosas. En otras palabras, aceptar que nada en la vida es permanente, solo el cambio. Y que todo está interconectado.

La mayor parte de estas ideas han estado circulando en el mundo actual y podrán parecernos conocidas, pero en 1951, año en que se publicó el libro, eran muy novedosas.